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“CUPRA puede abrir las puertas a nuevas tecnologías y a nuevos proveedores”

El mundo del automóvil atraviesa una fase de revolución y en los departamentos de Compras nos tenemos que preparar para ello”. En este sentido, para poder cumplir el Green Deal europeo, Sancha apuntó que “en los próximos diez años, en la Unión Europea, entre el 50 y el 55% de las ventas deberán ser de vehículos 100% eléctricos.  Solo así se podrán cumplir las nuevas normas de emisión de gases, actualmente en discusión, de 47,5 gr/km de CO2 y contribuir a que Europa pueda ser el primer continente energéticamente neutro en 2050”.

in AutoRevista, 30-12-2020


Sancha afirmó que “conceptualmente, no estamos en una era de cambio, sino en un cambio de era, lo que para el mundo de Compras supone un punto de inflexión. Fabricantes y proveedores, así como las administraciones, aún no estamos preparados para afrontar estos retos y debemos transformarnos antes de que sea tarde”.

“En SEAT y CUPRA, creemos que debemos crear nuestro propio camino hacia el futuro [plasmado en el lema de CUPRA ‘Create your own path’] y este es el momento de hacerlo en la industria del automóvil en España. La transformación viene marcada por tres grandes cambios: el vehículo eléctrico, la descarbonización y la digitalización. En este contexto, estamos en un entorno globalizado en el que los grandes núcleos de producción no se encuentran próximos a España. También han aparecido tanto para nosotros como para nuestros proveedores competidores en el este de Europa y en el norte de África”.

El directivo de SEAT señaló que “España ha perdido posiciones al pasar de ser el octavo al noveno productor mundial de automóviles, aunque mantenemos el segundo puesto en Europa, donde ocupamos la cuarta plaza en componentes. No nos podemos permitir perder más fuerza. El sector del automóvil es uno de los principales contribuidores a la balanza comercial española con un 19% de las exportaciones. Debemos apostar por el vehículo eléctrico y la descarbonización desde el diseño hasta el final de la vida útil del vehículo para asegurar nuestro futuro. Tenemos una oportunidad de oro para modernizar nuestra estructura industrial. La crisis del coronavirus nos ha servido para advertir de que España está, en cierta medida, retrasada en la carrera hacia la electrificación”.

Para recuperar “la competitividad perdida”, Sancha afirmó que “debemos invertir en la digitalización de los procesos productivos al máximo, lo que nos permitirá prevenir y agilizar los cambios, reaccionando de forma eficiente ante cualquier escenario. La Industria 4.0 nos va a dar la posibilidad de conectar todas las etapas de la cadena de valor. Vamos a hacer posible la total transparencia del proceso con toda la cadena de suministro conectada”.

“La Covid ha sido reveladora, pero la debilidad de nuestras cadenas de suministro no es una sorpresa. Ya hemos vivido diferentes crisis como el tsunami de Japón. Llevamos años constatando que debemos hacer a nuestras cadenas de suministro más resilientes y robustas. Me gusta recurrir al ejemplo de Amazon, que utiliza recursos predictivos e inteligencia artificial para anticipar las necesidades antes de que ocurran. Hay que acercar los stocks a los puntos de entrega, como hacen otros sectores de los que tenemos que aprender para agilizar nuestras cadenas de valor”.

El vicepresidente de Compras de SEAT pronosticó que “se va a producir un cambio de paradigma, ya que entre el 40 y el 50% del valor del vehículo va a venir de la batería. Habrá en torno a un 35% menos de piezas y el número de componentes sometidos a desgaste será mucho menor. La evolución del coche eléctrico va a provocar un cambio profundo en la cadena de valor del automóvil y debemos analizar las oportunidades que va a generar este cambio. Debemos apostar por tecnologías relacionadas con microprocesadores, cableados, sensores, radios, antenas, conversores de corrientes, pantallas… La demanda de este tipo de componentes ya está creciendo y crecerá exponencialmente en los próximos años. Asimismo, habrá otros componentes en los que la demanda descenderá de forma muy importante hasta 2030. Es necesario incorporar el know how relativo a estas nuevas tecnologías para poder competir contra otros países. Otro ámbito que nos puede ayudar a incrementar nuestra competitividad se encuentra en la descarbonización de nuestros procesos productivos, lo que puede también contribuir a reducir costes. La reducción de consumo de energía a lo largo de la cadena de valor puede ayudar a utilizar las materias primas de forma más eficiente. Si actuamos rápidamente, también sería una forma de atraer la inversión”.

“En Volkswagen y en SEAT, hace tiempo que hemos implementado un rating para medir la sostenibilidad de nuestros proveedores, que cubre aspectos tanto sociales y medioambientales como éticos y de buen gobierno. A la hora de elegir a nuestros proveedores en el futuro, estos aspectos tendrán una relevancia cada vez mayor. Volviendo a los principales retos a los que nos enfrentamos, tendremos que buscar colaboraciones con otros sectores como el energético o el de las telecomunicaciones. Cuanto mejor colaboremos entre sectores, más efectivos seremos a la hora de implementar los cambios. Por otro lado, necesitamos el apoyo de las instituciones tanto españolas como europeas porque para superar estos retos se requiere una infraestructura y ayudas en la fase inicial de esta transformación para acompañar a los clientes hacia el mundo del vehículo electrificado”.

Sancha manifestó que “en SEAT, como única marca que diseña y desarrolla vehículos en la península ibérica, representado el 1% del PIB español, somos conscientes de nuestra influencia en la economía. En este sentido, tenemos en marcha diversos planes que potencian la localización de nuestros componentes en este territorio. Queremos contribuir a la descarbonización acercando más a nuestros proveedores. Para modelos como el León o el Ibiza, ya tenemos el 60% de las piezas específicas localizadas en la península ibérica. Sin embargo, nos parece que no es suficiente y hay margen de mejora en este sentido. Por ello, estamos analizando nuevas oportunidades de localización tanto para los proyectos que ya tenemos en marcha como para los que adjudicaremos en los próximos meses y años”.

“Queremos alcanzar el mayor grado de localización posible para contar con una cadena de suministro más resiliente y eco-friendly. Necesitamos proveedores decididos a invertir en tecnologías que no se encuentran en España o de las que hemos perdido contenido en los últimos años. Tenemos que ir aún más allá y centrarnos en una deep localization.  Dentro de los ensambles que compramos localmente, tenemos que asegurar que tengan el mayor número de componentes también fabricados aquí para incrementar el valor añadido. Estamos abiertos a cooperar con nuestros proveedores en esta línea”.

“Nuestra nueva marca CUPRA también va a ayudar en esta estrategia. Con CUPRA queremos diferenciarnos de lo convencional y eso puede abrir las puertas a nuevas tecnologías que se incorporarán a sus modelos e incluso a nuevos proveedores. En CUPRA estamos experimentando con piezas para serie fabricadas en 3D o con nuevos materiales como componentes fabricados a partir de cáscaras de arroz. Nuestros proveedores tienen que ir en la misma dirección, ya que los OEMs no podemos avanzar en solitario sin la aportación del 75% del valor del vehículo que aportan los suministradores. Si invertimos lo suficiente en digitalización y ganamos en competitividad, ya no por coste de mano de obra sino por estar a la vanguardia tecnológica, se nos abrirán puertas para nuevos proyectos. Dentro del Grupo Volkswagen, debemos demostrar que, junto con nuestra cadena de suministro, somos una buena opción para asumir nuevos proyectos”.

“El proceso de cambio no nos va a esperar. Tenemos que subir al tren ahora o, si no, lo perdemos. Sin ser alarmista, estoy convencido de que lo que hagamos en los próximos meses, en el próximo año, va a sentar las bases del futuro de la industria en España. Contamos con una población cualificada para abordar estos retos, somos uno de los mayores productores de energías renovables imprescindibles para la transición al coche eléctrico; tenemos una de las redes de transporte más avanzadas en Europa, y una de las mayores redes de fibra óptica del mundo… Estas ventajas pueden ayudar a fabricar coches eléctricos en nuestro país y abrir nuevas oportunidades a nuestros proveedores”.

 

?Alfonso Sancha, vicepresidente de Compras de SEAT.
Foto: SEAT

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